Mostrando las entradas con la etiqueta PRD. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta PRD. Mostrar todas las entradas
REFORMA | 9 de Agosto de 2007

Se están soltando los perros. Leonel Cota, en plan de recordarnos aquel programa llamado "Chiquilladas", anunció que no hay homogeneidad en cuanto a la postura que asumirán sus legisladores durante el Informe. Hay, nos dijo Don Leonel que tenía sentado a su vera y cuchileándolo al pérfido Fernández Noroña; hay tres corrientes (corrientes, lo que se dice corrientes, hay mucho más) en el partido: los que sin salirse quieren mostrar claramente su enojo por el Informe y se dedicarán a jugar burro castigado, encantados, stop, arranca cebollas y Mambrú. Hay otra corriente que dice que lo que hay que hacer es ponerse de espaldas mientras el Presidente esté hablando. ¡Qué bárbaros!, este radicalismo no lo tuvo ni Robespierre. La tercera opinión la respaldan aquellos que lo que desean es abandonar el recinto legislativo en cuanto el titular del Ejecutivo diga la primera palabra. Todo esto es de un infantilismo que es casi una náusea. Preguntemos una vez más: ¿para eso les pagamos?, ¿para que deliberen cuál es la mejor payasada que pueden hacer durante un informe que, según ellos mismos, tiene un formato absolutamente ineficaz?. Eso dicen, pero jamás se les ha ocurrido crear otro con la debida anticipación; bueno, pues ahí los tenemos deliberando acerca de cuál debe ser la postura de este partido más partido que nunca. No lo dicen, pero me queda muy claro que, además de todo, los perredistas están todavía enchiladísimos por la subrepticia y eficaz manera que tuvo Felipe para colarse en el Salón de Plenos y tomar posesión. Desde aquel primero de diciembre, no duermen a gusto y para acabarla de fregar, AMLO los regaña todos los días y los amenaza con el peor castigo que un ser humano puede imaginar: AMLO les dejará de hablar. A mí hasta se me espanta la leche con una amenaza así. Concluye Leonel "El Tigre" Cota: y eso sí, de parte del PRD no habrá ni un solo aplauso para Calderón. Me imagino el impacto que esto debe haber tenido en el ánimo y la sensibilidad del Presidente: ha de estar acabado y no ha querido ni comer con todo y que le preparan blanco de Pátzcuaro y chongos zamoranos. Caro ha de pagar el PRD su perfidia y su idiotez.
En cambio Los Sopranos lo han tomado con más calma. En este sexenio "la clase política del PRI", después de lo lucido que fue el desempeño de Roberto Madrazo, han decidido que lo suyo es sobrenadar la situación y, dada su habilidad de pirañas de tierra adentro, zamparse todo lo que arrojen del barco. Ellos sí están a lo que caiga, pero tantos años fungiendo como dueños del país los han curtido y les han enseñado que la política implica un sólido cinismo y una larga paciencia. Ellos saben su cuento y alimentan la terrible ilusión de que tarde o temprano, México recapacitará y volverá a caer en brazos de Manlio Fabio. Para llegar a esta condición de pacientes tiranosaurios hay que tragarse muchos sapos y beber, no una sino muchas veces, el amargo cáliz de la derrota. Por esto perdió Jorge Hank a quien, a pesar de su buena voluntad, todavía le falta mucho para obtener su grado de auténtico dinosaurio. Este numerito de que se retiró varios días a "lamerse las heridas" así lo indica y además a mí me preocupa que pueda haber contraído una infección de lengua. ¿Se imaginan a lo que sabe Jorge Hank?. Ha de ser un sabor similar al de la orina de búfalo. Y ya me voy, porque quiero apartar mi lugar en el Informe, aunque todavía no sé qué postura adoptaré. Esta información continuará.
En cambio Los Sopranos lo han tomado con más calma. En este sexenio "la clase política del PRI", después de lo lucido que fue el desempeño de Roberto Madrazo, han decidido que lo suyo es sobrenadar la situación y, dada su habilidad de pirañas de tierra adentro, zamparse todo lo que arrojen del barco. Ellos sí están a lo que caiga, pero tantos años fungiendo como dueños del país los han curtido y les han enseñado que la política implica un sólido cinismo y una larga paciencia. Ellos saben su cuento y alimentan la terrible ilusión de que tarde o temprano, México recapacitará y volverá a caer en brazos de Manlio Fabio. Para llegar a esta condición de pacientes tiranosaurios hay que tragarse muchos sapos y beber, no una sino muchas veces, el amargo cáliz de la derrota. Por esto perdió Jorge Hank a quien, a pesar de su buena voluntad, todavía le falta mucho para obtener su grado de auténtico dinosaurio. Este numerito de que se retiró varios días a "lamerse las heridas" así lo indica y además a mí me preocupa que pueda haber contraído una infección de lengua. ¿Se imaginan a lo que sabe Jorge Hank?. Ha de ser un sabor similar al de la orina de búfalo. Y ya me voy, porque quiero apartar mi lugar en el Informe, aunque todavía no sé qué postura adoptaré. Esta información continuará.
Etiquetas: Germán Dehesa, PRD
REFORMA
Ciudad de México (09 de agosto de 2007).- La Comisión Especial del PRD suspendió los derechos partidistas a Ricardo Monreal, vicecoordinador de la bancada en el Senado, por actuar contra los intereses político- electorales del partido en Zacatecas.
El documento, elaborado por la Comisión Especial e integrada por el líder del PRD, Leonel Cota; el secretario general, Guadalupe Acosta y el secretario técnico, Rafael Hernández, concluyó que Monreal incurrió en una falta grave a los estatutos del partido.
De acuerdo con las reglas internas del partido, el dictamen tendrá que ser aprobado en el pleno del Comité Ejecutivo Nacional que pospuso su reunión para este viernes.
Fuentes del CEN del PRD confiaron a GRUPO REFORMA que la Comisión encontró elementos que corroboraron la relación de Monreal con el PT y Acción Nacional y que causaron un daño político- electoral al partido en los comicios de Zacatecas.
"Se suspendió la reunión del Comité Ejecutivo Nacional por el asunto de Monreal, pero mañana el dictamen será sometido a votación por el pleno y todo apunta que será ratificado para turnarlo a la Comisión de Garantías y Vigilancia donde se desahogará.
"El dictamen estableció la suspensión provisional, esto significa que Monreal dejará de tener derechos partidistas y tendrá que ser sustituido en la vicecoordinación del PRD en el Senado", explicó una fuente de la dirigencia.
El PRD abrió un proceso contra el ex Gobernador de Zacatecas acusado por diversas corrientes internas del PRD de haber apoyado al PT y al PAN en detrimento electoral del sol azteca en esa entidad
Ciudad de México (09 de agosto de 2007).- La Comisión Especial del PRD suspendió los derechos partidistas a Ricardo Monreal, vicecoordinador de la bancada en el Senado, por actuar contra los intereses político- electorales del partido en Zacatecas.
El documento, elaborado por la Comisión Especial e integrada por el líder del PRD, Leonel Cota; el secretario general, Guadalupe Acosta y el secretario técnico, Rafael Hernández, concluyó que Monreal incurrió en una falta grave a los estatutos del partido.
De acuerdo con las reglas internas del partido, el dictamen tendrá que ser aprobado en el pleno del Comité Ejecutivo Nacional que pospuso su reunión para este viernes.
Fuentes del CEN del PRD confiaron a GRUPO REFORMA que la Comisión encontró elementos que corroboraron la relación de Monreal con el PT y Acción Nacional y que causaron un daño político- electoral al partido en los comicios de Zacatecas.
"Se suspendió la reunión del Comité Ejecutivo Nacional por el asunto de Monreal, pero mañana el dictamen será sometido a votación por el pleno y todo apunta que será ratificado para turnarlo a la Comisión de Garantías y Vigilancia donde se desahogará.
"El dictamen estableció la suspensión provisional, esto significa que Monreal dejará de tener derechos partidistas y tendrá que ser sustituido en la vicecoordinación del PRD en el Senado", explicó una fuente de la dirigencia.
El PRD abrió un proceso contra el ex Gobernador de Zacatecas acusado por diversas corrientes internas del PRD de haber apoyado al PT y al PAN en detrimento electoral del sol azteca en esa entidad
Etiquetas: PRD
REFORMA | 8 de Agosto de 2007
En alguna ocasión no muy lejana, la vida en su avalancha me arrastró a Berlín. Como ya lo comenté, Berlín es uno de los grandes centros de liberación de energía que tiene Occidente. La ciudad se mira a sí misma como la ciudad del futuro, pero, si hemos de creerle a Döblin y a Günter Grass (te invito, lectora lector querido, a que leas "Pelando la cebolla" recientemente traducida al español en Alfaguara), la ciudad tiene muchos fantasmas que obligan a mirar el pasado.
En pos de uno de estos fantasmas, me lancé una mañana. Quería yo encontrar la exacta ubicación del búnker donde transcurrieron las últimas horas del Tercer Reich y, en particular, las de Eva Braun y Adolfo Hitler. Casi no queda nada. Como gato que entierra sus miserias, Berlín alzó el tapete para que entre la maleza y las construcciones modernas se perdiera esa boca de la muerte. No contaban los berlineses con la memoria de tantos que es la que nos permite reconstruir ese lugar. Basados en estas memorias y testimonios es que los cineastas han podido reconstruir fidedignamente el búnker de Hitler: la infamia y la cobardía rodeadas de soldados.
Creo que ya me excedí con el prólogo. Yo exclusivamente quería recordar al búnker por antonomasia, para compararlo con lo que hace un año, sin resultados visibles, construyó Vicente Fox en todo el perímetro del Palacio de San Lázaro. Un búnker azteca y fallido mediante el cual el presidente en turno pretendía controlar a las masas enloquecidas que ya habían tomado el Salón de Actos y permitir su ingreso a este salón para dar solemne lectura al Informe presidencial. Como recordarán, un contingente de petaconas se adueñó de la mesa, relucieron las rechiflas y las pancartas, se hizo patente el solapado regocijo de los priistas y los panistas, muertos de pánico, se fueron a refugiar a un rinconcito. Así las cosas, llegó el Presichente, vio cómo estaba el rocanrol y, como es sacatonsísimo, decidió regresar por donde vino, tacleó a Doña Marta que ya iba para adentro con su atuendo de sirena oaxaqueña, se trepó de nuevo al autobús, fueron a echarse unos tacos en "Los Panchos" (información no confirmada) y se refugiaron en Los Pinos donde Fox leyó por televisión el horrendo y adocenado mensaje que no pudo ¡qué bueno! leer en San Lázaro.
Hace un año ocurría esta historia del fallido búnker. Los maravillosos e inútiles diputados y senadores llevan ya varios años de decirnos: esta ceremonia del Informe con su formato actual ya sólo sirve para organizar peleas de perros, nos daremos a la tarea de pensar en otro formato; pero vienen los viajes, las comisiones, la lucha por el viático y el aumento, la imperiosa necesidad de arrastrarse frente al líder de su bancada, las merecidas vacaciones, entre esto y aquello se va el año y no hay manera de trabajar. Esto es lo que explica que ya esté a la vista septiembre de 2007 y estos inútiles no hayan hecho nada. En el cielo parlamentario de nuestro país vuelven a juntarse los nubarrones. Y luego Felipe diciendo que él va a ir encantado de la vida y que dialogará y que atenderá preguntas y respuestas y que no tiene la menor preocupación. Yo que él, no me pondría tan sabroso. Las petaconas ahí siguen más belicosas que nunca, el PRD ya anunció que le tiene a Felipe "varias sorpresas" para el día del Informe y Los Sopranos Beltrones y Gamboa dicen que la bronca no es de ellos, pero que Felipe tendría que cuidar más sus declaraciones.
Yo, por lo menos, ya estaría en plena confección de mi chaleco antimentadas y de mi guayabera antibalas. Ya faltan unos cuantos días. Ojalá y Felipe acabe teniendo la razón.
En alguna ocasión no muy lejana, la vida en su avalancha me arrastró a Berlín. Como ya lo comenté, Berlín es uno de los grandes centros de liberación de energía que tiene Occidente. La ciudad se mira a sí misma como la ciudad del futuro, pero, si hemos de creerle a Döblin y a Günter Grass (te invito, lectora lector querido, a que leas "Pelando la cebolla" recientemente traducida al español en Alfaguara), la ciudad tiene muchos fantasmas que obligan a mirar el pasado.
En pos de uno de estos fantasmas, me lancé una mañana. Quería yo encontrar la exacta ubicación del búnker donde transcurrieron las últimas horas del Tercer Reich y, en particular, las de Eva Braun y Adolfo Hitler. Casi no queda nada. Como gato que entierra sus miserias, Berlín alzó el tapete para que entre la maleza y las construcciones modernas se perdiera esa boca de la muerte. No contaban los berlineses con la memoria de tantos que es la que nos permite reconstruir ese lugar. Basados en estas memorias y testimonios es que los cineastas han podido reconstruir fidedignamente el búnker de Hitler: la infamia y la cobardía rodeadas de soldados.
Creo que ya me excedí con el prólogo. Yo exclusivamente quería recordar al búnker por antonomasia, para compararlo con lo que hace un año, sin resultados visibles, construyó Vicente Fox en todo el perímetro del Palacio de San Lázaro. Un búnker azteca y fallido mediante el cual el presidente en turno pretendía controlar a las masas enloquecidas que ya habían tomado el Salón de Actos y permitir su ingreso a este salón para dar solemne lectura al Informe presidencial. Como recordarán, un contingente de petaconas se adueñó de la mesa, relucieron las rechiflas y las pancartas, se hizo patente el solapado regocijo de los priistas y los panistas, muertos de pánico, se fueron a refugiar a un rinconcito. Así las cosas, llegó el Presichente, vio cómo estaba el rocanrol y, como es sacatonsísimo, decidió regresar por donde vino, tacleó a Doña Marta que ya iba para adentro con su atuendo de sirena oaxaqueña, se trepó de nuevo al autobús, fueron a echarse unos tacos en "Los Panchos" (información no confirmada) y se refugiaron en Los Pinos donde Fox leyó por televisión el horrendo y adocenado mensaje que no pudo ¡qué bueno! leer en San Lázaro.
Hace un año ocurría esta historia del fallido búnker. Los maravillosos e inútiles diputados y senadores llevan ya varios años de decirnos: esta ceremonia del Informe con su formato actual ya sólo sirve para organizar peleas de perros, nos daremos a la tarea de pensar en otro formato; pero vienen los viajes, las comisiones, la lucha por el viático y el aumento, la imperiosa necesidad de arrastrarse frente al líder de su bancada, las merecidas vacaciones, entre esto y aquello se va el año y no hay manera de trabajar. Esto es lo que explica que ya esté a la vista septiembre de 2007 y estos inútiles no hayan hecho nada. En el cielo parlamentario de nuestro país vuelven a juntarse los nubarrones. Y luego Felipe diciendo que él va a ir encantado de la vida y que dialogará y que atenderá preguntas y respuestas y que no tiene la menor preocupación. Yo que él, no me pondría tan sabroso. Las petaconas ahí siguen más belicosas que nunca, el PRD ya anunció que le tiene a Felipe "varias sorpresas" para el día del Informe y Los Sopranos Beltrones y Gamboa dicen que la bronca no es de ellos, pero que Felipe tendría que cuidar más sus declaraciones.
Yo, por lo menos, ya estaría en plena confección de mi chaleco antimentadas y de mi guayabera antibalas. Ya faltan unos cuantos días. Ojalá y Felipe acabe teniendo la razón.
Etiquetas: El Informe, Germán Dehesa, PRD
REFORMA | 10 de mayo de 2007
El PRD es hoy la principal expresión de la izquierda mexicana, un partido exitoso, parte medular de la representación política, un poder real y actuante. Pero vive cruzado por distintas paradojas.
1) El PRD fue la desembocadura organizativa del potente movimiento electoral encabezado por el ingeniero Cárdenas. El Frente Democrático Nacional, integrado formalmente por cuatro partidos con registro, pero con el aporte sustantivo de la Corriente Democrática, al que se unió un buen número de organizaciones políticas y sociales, encontró en la formación de un partido la mejor forma de dar continuidad a la fuerza desatada por los comicios de 1988. Si se deseaba multiplicar la presencia política de la izquierda, revertir su atomización, incrementar su influencia, garantizar su permanencia y un día encabezar el gobierno de la República, nada mejor que la construcción de un partido. Y todos los objetivos enunciados -salvo el último- se han logrado. Primera paradoja: esa asignatura pendiente nubla la evaluación de todo lo demás.
2) El PRD fue conformado de manera natural por las corrientes que lo fundaron. Ex militantes del PRI junto con la más amplia gama de posiciones de izquierda. Al inicio resultaba normal que aquellos que tenían una trayectoria, un ideario, unos signos de identidad comunes siguieran trabajando en el nuevo partido como una red o una corriente. La confianza construida con anterioridad y hasta las relaciones amistosas tendían a reproducir en el nuevo partido los alineamientos previos. No podía ser de otra manera. La historia modela querencias y reflejos. Por supuesto, luego de 18 años las corrientes no son ni podían ser las mismas. Se han producido realineamientos, fusiones y confusiones. Pero el modus operandi sigue siendo similar. Segunda paradoja: la riqueza del partido -una diversidad de tradiciones y corrientes- al mismo tiempo es fuente de problemas y conflictos circulares.
3) Dos liderazgos carismáticos y sucesivos han cohesionado al PRD y lo han proyectado como una fuerza central en la arena política. Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador le han proporcionado a esa formación un extra que le ha permitido entrar en contacto y ganar la adhesión de franjas de ciudadanos que de otra manera no hubiesen volteado a ver siquiera al PRD. Tercera paradoja: no obstante, esos liderazgos han hecho patente que entre la dirección real y la formal existe un fuerte desfase, y ello deja su huella en la vida de la organización, sujeta a los proyectos, prioridades y necesidades de los liderazgos.
4) El PRD es una maquinaria poderosa, pero su organización es -reconocido por sus propios militantes- precaria, informal, deficiente. Sin un auténtico padrón de sus afiliados y sin núcleos de base con trabajo regular, su vida interna es, para decirlo de manera suave, intermitente. Sin ese cimiento sólido, la fórmula de asambleas sucesivas -distritales, estatales, nacionales- como mecanismo de encuentro, discusión y negociación, se ve erosionada. Así, sin tener resuelto lo elemental, el PRD se ha permitido varias fugas hacia delante, como la de llamar a cualquier ciudadano con credencial para votar a participar en la elección de candidatos a los cargos de representación o la realización de encuestas para alcanzar los mismos fines. Correr antes que caminar. Cuarta paradoja: esas supuestas medidas democráticas lo único que hacen es incrementar los grados de desorganización interna.
5) El PRD tiene una rica vida interna. Como todo partido moderno se encuentra marcado por una cierta tendencia endogámica. Sus militantes (o por lo menos sus dirigentes) viven en un mundo propio cargado de sentido, escaramuzas, debates, grillas, alianzas, porque así es la vida en cualquier organización compleja. Se trata de un espacio absorbente, difícil, y en ocasiones apasionante. Sin embargo, mantiene escasos puentes de comunicación con el "exterior". En particular, los lazos con el mundo de la cultura y la ciencia son precarios, lánguidos, instrumentales. Quinta paradoja: lo que debería ser un proyecto político cultural se adelgaza hasta convertirse en meramente político.
6) El PRD ha sido motor fundamental y usufructuario del monumental cambio político que ha vivido el país. Sin sus esfuerzos, movilizaciones, reclamos, no hubiese sido posible la transición democrática, la edificación de un sistema de partidos equilibrado con elecciones competitivas y con un mundo de la representación política invadido por la pluralidad y cargado de innumerables pesos y contrapesos. Y al mismo tiempo el PRD ha sido beneficiario del cambio. Gobierna seis entidades, es la segunda fuerza en la Cámara de Diputados y la tercera en el Senado, encabeza decenas de municipios, está presente en todos los congresos locales y sus síndicos y regidores suman cientos. Sexta paradoja: el PRD es un partido de gobierno que se comporta como si fuera sólo de oposición.
7) En el PRD se sabe que a través de la "vía electoral" puede llegar al gobierno federal, tal y como lo ha conseguido en diferentes estados y municipios. Saben también -espero- que lo electoral es sólo la punta del iceberg de una construcción civilizatoria que permite la expresión, la convivencia y la competencia de la pluralidad. Entienden que la democracia es un sistema de gobierno que no sólo permite la reproducción de la diversidad política sino que intenta preservarla. Séptima paradoja: y sin embargo, con una consistencia digna de mejores causas, en su discurso la lucha política aparece como una confrontación entre San Jorge y el dragón.
8) El futuro del PRD está ligado al asentamiento de la democracia. Octava Paradoja: y sin embargo.
El PRD es hoy la principal expresión de la izquierda mexicana, un partido exitoso, parte medular de la representación política, un poder real y actuante. Pero vive cruzado por distintas paradojas.
2) El PRD fue conformado de manera natural por las corrientes que lo fundaron. Ex militantes del PRI junto con la más amplia gama de posiciones de izquierda. Al inicio resultaba normal que aquellos que tenían una trayectoria, un ideario, unos signos de identidad comunes siguieran trabajando en el nuevo partido como una red o una corriente. La confianza construida con anterioridad y hasta las relaciones amistosas tendían a reproducir en el nuevo partido los alineamientos previos. No podía ser de otra manera. La historia modela querencias y reflejos. Por supuesto, luego de 18 años las corrientes no son ni podían ser las mismas. Se han producido realineamientos, fusiones y confusiones. Pero el modus operandi sigue siendo similar. Segunda paradoja: la riqueza del partido -una diversidad de tradiciones y corrientes- al mismo tiempo es fuente de problemas y conflictos circulares.
3) Dos liderazgos carismáticos y sucesivos han cohesionado al PRD y lo han proyectado como una fuerza central en la arena política. Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador le han proporcionado a esa formación un extra que le ha permitido entrar en contacto y ganar la adhesión de franjas de ciudadanos que de otra manera no hubiesen volteado a ver siquiera al PRD. Tercera paradoja: no obstante, esos liderazgos han hecho patente que entre la dirección real y la formal existe un fuerte desfase, y ello deja su huella en la vida de la organización, sujeta a los proyectos, prioridades y necesidades de los liderazgos.
4) El PRD es una maquinaria poderosa, pero su organización es -reconocido por sus propios militantes- precaria, informal, deficiente. Sin un auténtico padrón de sus afiliados y sin núcleos de base con trabajo regular, su vida interna es, para decirlo de manera suave, intermitente. Sin ese cimiento sólido, la fórmula de asambleas sucesivas -distritales, estatales, nacionales- como mecanismo de encuentro, discusión y negociación, se ve erosionada. Así, sin tener resuelto lo elemental, el PRD se ha permitido varias fugas hacia delante, como la de llamar a cualquier ciudadano con credencial para votar a participar en la elección de candidatos a los cargos de representación o la realización de encuestas para alcanzar los mismos fines. Correr antes que caminar. Cuarta paradoja: esas supuestas medidas democráticas lo único que hacen es incrementar los grados de desorganización interna.
5) El PRD tiene una rica vida interna. Como todo partido moderno se encuentra marcado por una cierta tendencia endogámica. Sus militantes (o por lo menos sus dirigentes) viven en un mundo propio cargado de sentido, escaramuzas, debates, grillas, alianzas, porque así es la vida en cualquier organización compleja. Se trata de un espacio absorbente, difícil, y en ocasiones apasionante. Sin embargo, mantiene escasos puentes de comunicación con el "exterior". En particular, los lazos con el mundo de la cultura y la ciencia son precarios, lánguidos, instrumentales. Quinta paradoja: lo que debería ser un proyecto político cultural se adelgaza hasta convertirse en meramente político.
6) El PRD ha sido motor fundamental y usufructuario del monumental cambio político que ha vivido el país. Sin sus esfuerzos, movilizaciones, reclamos, no hubiese sido posible la transición democrática, la edificación de un sistema de partidos equilibrado con elecciones competitivas y con un mundo de la representación política invadido por la pluralidad y cargado de innumerables pesos y contrapesos. Y al mismo tiempo el PRD ha sido beneficiario del cambio. Gobierna seis entidades, es la segunda fuerza en la Cámara de Diputados y la tercera en el Senado, encabeza decenas de municipios, está presente en todos los congresos locales y sus síndicos y regidores suman cientos. Sexta paradoja: el PRD es un partido de gobierno que se comporta como si fuera sólo de oposición.
7) En el PRD se sabe que a través de la "vía electoral" puede llegar al gobierno federal, tal y como lo ha conseguido en diferentes estados y municipios. Saben también -espero- que lo electoral es sólo la punta del iceberg de una construcción civilizatoria que permite la expresión, la convivencia y la competencia de la pluralidad. Entienden que la democracia es un sistema de gobierno que no sólo permite la reproducción de la diversidad política sino que intenta preservarla. Séptima paradoja: y sin embargo, con una consistencia digna de mejores causas, en su discurso la lucha política aparece como una confrontación entre San Jorge y el dragón.
8) El futuro del PRD está ligado al asentamiento de la democracia. Octava Paradoja: y sin embargo.
Etiquetas: José Woldenberg, PRD
(23 de febrero de 1981, 18:21 hrs., Madrid, España)
Jesús Silva-Herzog Márquez
Reforma
Diciembre 4, 2006
La protesta de Felipe Calderón fue una muestra de entereza. La salida fácil era ceder ante la presión de los perredistas. Pero los rehenes políticos de López Obrador no formulaban una atendible petición parlamentaria: pretendían intimidar al nuevo mandatario para nublar la legalidad de su asunción. Más que eso: buscaban la ruptura del orden constitucional. Lo gritaron a los cuatro vientos y sin asomo de vergüenza: no permitiremos la toma de posesión. Imaginemos las mismas escenas con distintos actores. Imaginemos que el PRI hubiera declarado hace seis años que impediría por la fuerza la toma de posesión del Presidente panista porque la legitimidad histórica (no la pueril legitimidad institucional) le correspondía al partido de la revolución. Ése es el tamaño de la aberración que presenciamos. El intento perredista debe ser nombrado con sus ocho letras: golpismo. No merece otro nombre el afán de imponer por la fuerza una crisis institucional, fuimos testigos del intento de un golpe de Estado. En efecto, eso fue lo que vimos. Se intentó romper el orden democrático. Por eso es encomiable la tenacidad de los panistas, la conducta de los priistas y la determinación del Presidente entrante.
Suelen los transitómanos hablar con frecuencia del caso español. Han soñado durante años con una Moncloa, con una Constitución paralela a la del 78, con un pacto semejante al de la fundación española. Muchos políticos mexicanos se han imaginado como los personajes de aquella transición. Pues bien, si se quiere insistir en el paralelo, los perredistas han tenido a bien entregarnos una versión patética del coronel Tejero. Que no se haya escuchado un balazo en el salón del Congreso no altera la analogía. En ambos casos se intentó someter la democracia al imperio de la fuerza. La gran diferencia entre el episodio español y el mexicano no es el revólver del militar sino la procedencia de los golpistas mexicanos. Quienes pretendieron la ruptura institucional no eran militares disgustados con las contrariedades del pluralismo. Eran legisladores, esto es, representantes de un orden institucional y democrático. Su título, por cierto, es tan limpio como el del Presidente entrante. Fueron electos el mismo día y bajo las mismas reglas. Los mismos ciudadanos los eligieron y los mismos ciudadanos contaron los votos. Demencial es pensar que el título de unos es incuestionable mientras el del otro es descartado y lanzado al cesto de basura. El episodio es francamente delirante, incomprensible: los encargados de cuidar la casa empeñados en incendiarla. Sin recato alguno, anunciaron su determinación de dinamitar el relevo, es decir, de romper con el orden institucional. Quienes se decían moderados y razonables optaron por cuidar el pescuezo y no molestar al amado o, más bien, temido, líder. Comparsas de esta tragedia de la izquierda mexicana.
El partido que se define por su compromiso democrático actuó como lacayo de un rencor ciego y destructivo, desesperado y ridículo. El PRD mostró una monolítica convicción antidemocrática. A juzgar por el comportamiento de los perredistas en la Cámara y las declaraciones de sus voceros, esa persuasión resultó unánime. Dejo fuera de esta crítica los reparos de los gobernadores perredistas que se distanciaron de la ruta golpista. Lo sorprendente es que ni un solo legislador federal tuvo el valor de oponer su palabra a la bravuconería del vocero perredista. Ni un solo diputado, ni un solo senador fue capaz de esgrimir un argumento frente a la política del rencor y la ambición revanchista. La disciplina del miedo se impuso dentro de ese partido. Los moderados terminaron siendo nada, cómplices silenciosos de la enajenación golpista. La retórica perredista de estas jornadas lamentables no fue más que ostentación de amenazas, anticipos de violencia y vaticinios apocalípticos. Si atendemos las palabras del cacique todavía reinante en esa provincia, el compromiso político del PRD consiste en la ambiciosa tarea de hacer fracasar al gobierno. Eso. No tratarán de oponerse a sus políticas. No pretenden resistir iniciativas contrarias a su proyecto. Pretenden oponerse también a aquellas medidas que adopten su plan, si es que vienen del gobierno. Es el patriotismo de la hecatombe. La única forma de hacerle un bien a México es incendiarlo primero para sembrar en tierra enriquecida con cadáveres panistas. El compromiso democrático significa para el PRD empeñarse en el naufragio del gobierno.
La entereza de Calderón merece reconocimiento. El Presidente venció los obstáculos físicos que le pusieron en el camino, entró al Congreso y ahí protestó el cargo. La frustración de los golpistas que se empeñaban en hacer fracasar la ceremonia es un triunfo democrático. No olvido las enormes dificultades que enfrenta su gobierno. No menosprecio los retos que enfrentará en el flanco institucional y, sobre todo, en el ámbito de la política salvaje. Creo que su equipo tiene fallas evidentes y que, por algunos nombramientos, envía señales preocupantes. Pero Felipe Calderón ha plantado cara a la intimidación que nos ha gobernado durante seis años. Ésa fue, en efecto, la autoridad suprema durante el sexenio de Fox: el chantaje. Padecimos durante años la política de la extorsión, esa política en donde la amenaza era respondida una y otra vez con concesiones. Un Presidente sin idea de gobierno y un grupo de actores políticos sin compromiso alguno con la legalidad; chantaje y cesión. Ése fue el círculo fatal del foxismo. El primer gesto de Calderón ha sido escapar de él. Ése es el atisbo de un buen comienzo.
Etiquetas: AMLO, Movilizaciones, PRD
Suscribirse a:
Entradas (Atom)