"La democracia moderna no está amenazada por ningún enemigo externo sino por sus males íntimos".
Federico Reyes Heroles
¿Serán los seis años de Felipe Calderón en la Presidencia también de parálisis y frustración? ¿Es el gobierno dividido un impedimento para que el país avance? ¿Cuáles son los beneficios de la democracia si los gobernantes son incapaces de ponerse de acuerdo en cómo mover al país? Las preguntas merodean. No es casual, la gestión de Fox fue un auténtico fracaso en obtener impulsos modernizadores. La alternancia por sí misma no es mérito suficiente. El país navega en buena medida con los vientos económicos del pasado: la apertura comercial, el restablecimiento de la salud financiera, etcétera. Son pocas las nuevas instituciones que han sido creadas y, salvo el IFAI, todas tienen un rango menor. México está urgido de reformas de fondo, sin ellas no se generará más crecimiento alto ni más prosperidad. ¿Qué debe hacer Calderón para no repetir la historia?
C. Lic. Andrés Manuel López Obrador.
Presente.-
La jornada electoral del pasado 2 de julio fue un esfuerzo cívico de casi cuarenta y dos millones de ciudadanos que votaron en libertad. Cientos de miles de mexicanas y mexicanos colaboraron con el Instituto Federal Electoral para recibir y contar cada voto en presencia de representantes de todos los partidos políticos.
La contienda fue equitativa. Los candidatos recorrimos el país sin límites ni cortapisas. Los medios de comunicación estuvieron abiertos a todas las expresiones políticas y dieron testimonio de la pluralidad en que vivimos los mexicanos. En ese contexto, todos los candidatos fuimos convocados a dos debates presidenciales. Usted, por propia voluntad, decidió participar en un solo debate, y su partido se opuso rotundamente a la celebración de otros más.
En suma, las elecciones federales para renovar el Poder Legislativo de la Unión y la Presidencia de la República fueron limpias, libres y democráticas. Así lo atestiguaron casi un millón de ciudadanos que fueron funcionarios de casilla y más de un millón y medio de representantes de casilla entre ellos cientos de miles representándolo a usted. También así lo atestiguaron los observadores nacionales y extranjeros acreditados y todos los candidatos a la Presidencia de la República lo reconocimos públicamente el 2 de julio, aun antes de conocer los resultados.
La decisión de recontar votos no corresponde a los candidatos ni a los partidos sino al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que, en ejercicio de sus atribuciones aplicará la ley. Al final del proceso dictará sentencia definitiva a la que todos debemos someternos. La petición que usted ha formulado no depende de lo que los candidatos opinemos sino de lo que la ley dispone. En mi caso respetaré escrupulosamente la resolución que el Tribunal determine respecto a su petición y, desde luego, acataré lo que resuelva respecto de las impugnaciones presentadas.
Los mexicanos ya votamos. La verdadera defensa de la democracia consiste en el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas y a las instituciones responsables de organizar y calificar el proceso electoral. Respetar el voto es respetar a México.
Le reitero mi invitación para que dialoguemos sobre el momento tan importante que vive el país. Lo invito con sinceridad a que, por encima de nuestras divergencias, identifiquemos nuestras coincidencias. Lo invito a hacer política genuina que nos permita edificar el proyecto común que es México.
Este es el momento de la unidad nacional, de la concordia y de la paz. Este es el mandato de los mexicanos.
Atentamente,
Felipe Calderón Hinojosa.
Siempre me ha gustado vivir en México. Todos los días doy gracias por vivir en un país con tanta belleza, con tanta historia, con tanta cultura, con tanta vida, con tanta dignidad. Lo digo cada vez que puedo: amo a México con un amor perro. Amo sus olores y sus sabores, sus regiones más transparentes y sus rincones más oscuros, sus volcanes y sus valles y todo lo de en medio. La vida en México para una persona de clase media alta como yo es, en muchos sentidos, envidiable. Vivo en una casa rentada y muy linda; mando a mis hijos a una escuela privada y no excesivamente cara; soy dueña de dos autos usados y en buena condición; vivo de mi trabajo y puedo mantener a mi familia con él; empleo a un par de personas que ayudan en casa y me alcanza el sueldo para pagarles; tomo vacaciones anuales y estoy ahorrando para asegurarle una educación universitaria a mis hijos. Tengo la vida que siempre he querido, llena de ideas y libros y arte y alumnos y amigos y la oportunidad de escribir en Proceso y una profesión socialmente útil. Este país me la ha dado.
"No hay democracia sin demócratas".
PRD hace circo con una supuesta "huelga de hambre"
2 comentarios Publicadas por Pazzopony a la/s 8:15 p.m.José Woldenberg
Pus no que Fox era un tarugo. Resultó ser un genio!
2 comentarios Publicadas por Pazzopony a la/s 5:23 p.m.Sergio Sarmiento
"Es doble placer engañar al engañador".
La presión mediática y callejera de AMLO en la hora de los jueces
2 comentarios Publicadas por Pazzopony a la/s 12:45 a.m.Lunes 10 de Julio de 2006 Hora de publicación: 01:02
"La revisión judicial de las decisiones electorales ha sustituido el litigio en los medios y en las manifestaciones callejeras”, expuso apenas el pasado 18 de mayo Jesús Orozco Henríquez, magistrado del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. De manera que la campaña de medios y de manifestaciones callejeras lanzada por el candidato derrotado del PRD puede leerse a la vez tanto como la muestra lamentable de un retroceso que le impone Amlo a la modernización política de México, como la prueba de fuego para el compromiso de ese órgano judicial de no sustituir el apego a las normas constitucionales y legales por los arreglos que le pretenden imponer a través de la presión del poder mediático, nacional e internacional, y por el amago de las movilizaciones callejeras. En su puntual presentación del mes antepasado en Washington, ante el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés) el magistrado Orozco aseguró que “el diseño institucional para las elecciones, que incluye un nuevo marco normativo para la independencia y el apego a la legalidad de las actividades del Instituto Federal Electoral y del Tribunal Electoral, trae certidumbre respecto a los resultados electorales y a la validación de la elección presidencial”. Más reducidas se podrían ver las expectativas de la nueva fase de la campaña de Amlo para ganar la postelección, una vez derrotado en la elección, a la luz de la portada de Milenio semanal de ayer, con su cabeza de portada: En el Tribunal no habrá recuento, basada en declaraciones del presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Leonel Castillo, en las que, si bien fueron realizadas antes de la elección y del rechazo de Amlo a sus resultados, no dejó lugar a dudas de que legalmente no es posible abrir los paquetes electorales.“No es legalmente válido abrir los paquetes y contar nuevamente los votos, ni por presión ni por consenso de los partidos políticos”, dijo. “Si hay acta, nadie tiene por qué volverse a meter al paquete; el acta es el testimonio firme y legítimo del cómputo de la casilla y eso dice la ley”, insistió. “La exigencia de recontar voto a voto la elección presidencial va en demérito de los ciudadanos que integraron las mesas directivas de las más de 130 mil casillas instaladas durante la jornada electoral, toda vez que el acta del conteo, es la prueba más fuerte de la voluntad popular”, recalcó.
Por otra parte, respecto de la cabeza principal de ayer de El Universal: “Amlo convoca a defender el voto”, seguida del sumario: “Anuncia el perredista que acudirá a la Corte”, junto al titular de primera plana de Excélsior: “Amlo llama a la movilización y va a la Corte”, el director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Diego Valadés, consideró que la Suprema Corte se debe abstener de investigar en cuestiones electorales, porque ya existe un órgano creado para dirimir controversias que se desprendan de unos comicios, de acuerdo con la nota publicada en la misma primera plana de ese diario, suscrita por los reporteros Carlos Lortia y Cecilia García.
Dónde está el fraude. El doctor Valadés explicó que, de manera discrecional, la Corte puede investigar de oficio lo que a su consideración estime que es violatorio de la ley y de suma trascendencia en cuestiones electorales, pues así lo establece el Artículo 97 de la Constitución, en lo que coincidió el también constitucionalista de la UNAM Ernesto Román Galán al establecer que nadie puede solicitar al máximo tribunal que inicie una averiguación sobre las elecciones y su legalidad, porque esa es una decisión que le corresponde decidir a la propia Corte. Un acucioso observador europeo, apremiado por quienes lo rodeábamos por su dilación en la lectura de los periódicos de ayer, pidió más tiempo porque, dijo, de la revisión de todo lo que dijeron Amlo y sus secuaces el sábado en el Zócalo, no lograba encontrar algún fundamento, prueba o indicio del supuesto fraude para sustentar la campaña perredista para ganar la postelección. Y no le cabía en la cabeza que en México se pudiera armar tal jaleo impunemente, movilizando tantos recursos para movilizar a tanta gente, sin aportar el menor fundamento para su protesta. De su experiencia reciente en elecciones europeas, le sorprendía la insistencia perredista y de sus ecos en los medios nacionales e internacionales en tratar de fundar su caso en el estrecho margen de un cuarto de millón de votos de diferencia entre el primero y el segundo lugar, después de registrar la naturalidad con que al finalizar la jornada electoral del 23 de septiembre de 2002, en Alemania, fue reconocida la victoria del canciller socialista Gerhard Schroeder sobre el demócrata cristiano Edmundo Stoiber con el más estrecho margen de la historia electoral alemana: 7 mil votos de diferencia.
jose.carreno@uia.mx
Lunes 10 de Julio de 2006 Hora de publicación: 23:26
Genio y figura, hasta en el hoyo de la derrota.López Obrador quiere hacernos creer ahora que ganó las elecciones presidenciales.Que los números son cuentos de mapaches cibernéticos.Que los 800 mil ciudadanos que participaron en el conteo de votos el domingo 2 de julio se confabularon en un complot.Que en ese complot para despojarlo de la victoria también se involucraron los consejeros del IFE y los científicos que diseñaron y vigilaron el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP).Ya es demasiado.A estas alturas sus seguidores, personas de buena fe que apuestan por el cambio social en el país, deberían rendirse ante las evidencias: el mal de su líder es incurable.López Obrador confirmó desde la noche misma del dos de julio, todo lo que habíamos dicho de él.En septiembre apuntamos en esta columna:“La marcha de Mussolini sobre Roma fue suficiente para que el atemorizado rey Víctor Manuel III lo nombrara Jefe de Gobierno, el 30 de octubre de 1922.“En la Italia de instituciones debilitadas y con agitación social y política en sus calles, el rey no aguantó la presión de los camisas negras.“Atemorizado por lo que podría pasar se doblegó ante la presión de esa marcha y escogió el `mal menor´, que fue entregarle el poder al Duce quien instauró el régimen fascista...“¿Abandonará López Obrador su lucha por el control de la República en caso de que no gane por las buenas?“¿Y el gobierno resistirá la `marcha sobre México´ de López Obrador y le entregará la banda al que ganó por las buenas?”La marcha sobre México ya empezó.El que perdió por las buenas se niega a reconocerlo y ha comenzado el chantaje y la presión sobre las autoridades y las instituciones para tomar el poder por las malas.Lo que está de por medio no es una elección más. De por medio está la suerte de la República.La marcha sobre México de López Obrador, como la de Mussolini, está cimentada sobre la mentira.Unos días antes de las elecciones Adela Micha le preguntó a López Obrador en una entrevista transmitida por el canal 4 de televisión:—¿Va a respetar los resultados de las elecciones si es que pierde?—Sí, claro. Vamos a respetar.—¿Aunque sea por un voto?—Sí, desde luego. En la democracia se gana y se pierde.Luego lo entrevistó Joaquín López Dóriga.—¿Va a respetar los resultados electorales?—Sí, vamos a respetar. Yo soy un demócrata, siempre lo he dicho.—¿Va a respetar el resultado que dé el IFE?—Vamos a respetar el resultado que dé el IFE.Bueno, pues el IFE ya dio el resultado, ¿y qué dijo López Obrador?El jueves 6 de julio la respuesta fue la siguiente: “Vamos a impugnar. No podemos aceptar los resultados del IFE”. Y convocó a una manifestación en el Zócalo.Ni respetó los resultados del IFE, ni aceptó su derrota al perder no por un voto, sino por 243 mil 934.Esta prueba palmaria de su falsedad puede sorprender a los que quisieron ver a López Obrador como un político que habla con la verdad.Pero la actitud de López Obrador era perfectamente previsible. Aquí lo dijimos hasta el cansancio.Mentira tras mentira, todos los días.La noche del dos de julio se proclamó ganador de las elecciones, pues había vencido a Calderón por “cuando menos” 500 mil votos, según dijo en una declaración televisada por las principales cadenas a todo el país.¿Qué pasó con esos 500 mil votos? ¿Dónde está ese medio millón de sufragios con los cuales había vencido a Felipe Calderón?Estaban en su imaginación, nada más.No mostró un solo papel que acreditara ese triunfo.Una mentira redonda, de la que nadie le ha pedido explicaciones.Antes de las elecciones se paseó por las televisoras y programas de radio para decir que estaba diez puntos arriba en las encuestas.—¿Cuál encuesta?, todas las conocidas dicen que están parejos, se le preguntó una y otra vez.—Yo no miento, estoy arriba diez puntos, ustedes lo van a ver—, contestaba.¿Qué pasó con esos diez puntos? ¿Por qué mintió de manera tan flagrante a todo el país?Quiso engañar, con la mentira de los diez puntos de la encuesta anónima, a los conductores de radio, de televisión, y a la opinión pública.Las encuestas que se publicaron los últimos dos meses de campaña fueron categórica y rotundamente desmentidas por López Obrador.“Están cuchareadas”, “son parte de una estrategia para inflar al candidato de la derecha”, “los medios que publican esas encuestas tienen intereses, no lo pueden negar, así es la cosa”, decía con toda frescura en las entrevistas y discursos.Mentía.Y con sus mentiras atentó contra el trabajo profesional de los encuestadores y atacó la credibilidad de los medios de comunicación que dieron espacio a las encuestas.¿Con qué derecho? ¿Por qué tanta impunidad?“Hay tres millones de votos perdidos”, dijo el tres de julio, cuando las cifras del PREP apuntaban a que no ganaría las elecciones.Esos de votos que López Obrador denunció como “perdidos” estaban en un archivo del PREP por contener algunas inconsistencias.¿Por qué se pusieron en ese archivo de inconsistencias?Porque así lo acordaron los partidos políticos en el IFE, el PRD incluido.Es decir, el PRD y López Obrador sabían dónde estaban esos votos.Sabían por qué estaban ahí esos votos.Y sabían perfectamente cuántos votos eran porque el archivo de inconsistencias estuvo permanentemente a su disposición.López Obrador mintió cuando dijo que estaban “perdidos”.Mintió con alevosía, porque él sabía que no era verdad eso del extravío de tres millones de sufragios.Acusó al PREP de haber falseado los datos del domingo en la noche.Mentira. No se falseó un solo dato.La prueba está en que las cifras que arrojó el PREP y las que se obtuvieron del conteo de actas casilla por casilla en todos el país el miércoles y jueves, son iguales.Ese programa, además, no fue diseñado por empleados del IFE o de algún partido político, sino por científicos de la más alta jerarquía profesional y ética.Esos científicos encabezaron el comité asesor para la recepción y difusión de datos así como los mecanismos de seguridad del PREP.Ellos son Alejandro Pisanty, que es el director general de Cómputo Académico de la UNAM.Judith Zuvieta García, secretaria técnica de Innovación Educativa y Educación a Distancia.Salma Leticia Jalife, coordinadora de la Corporación Universitaria para el Desarrollo de Internet, de la Universidad Nacional Autónoma de México.¿Con qué derecho López Obrador quiere manchar esos nombres asociándolos con mapacherías políticas?Mentiras y más mentiras.Un par de días antes de las elecciones, Óscar Mario Beteta y Pedro Ferriz informaron que en la página electrónica de López Obrador había una carta dirigida a sus seguidores, fechada el 3 de julio, en la que llamaba a desconocer los resultados electorales y a movilizarse.De inmediato su equipo de campaña quitó el texto de la página web y acusó que intrusos se habían metido su sitio y pusieron esa carta que no era de ellos.Mentira. Lo que estaba escrito en la carta fue lo que dijo López Obrador el miércoles 6.Mentira fue también el argumento que empleó para no firmar el compromiso de Chapultepec.“A ese documento le faltan algunas cosas para que lo podamos firmar. Vamos a ver”, dijo López Obrador.Al documento que firmaron todos los demás candidatos no le faltaba nada. Le sobraba algo para que lo firmara López Obrador.Y eso que le sobraba era el compromiso de respetar los resultados electorales que diera a conocer el IFE.Ahora, con la mentira de un “fraude abstracto”, quiere que se abran los paquetes de las casillas y se vuelvan a contar los votos uno por uno.Sí, uno por uno de los 41 millones 791 mil 322 sufragios, que 800 mil ciudadanos ya contaron el domingo dos de julio.“Para que no queden dudas”, dijo.Mentira.Quiere que se vuelvan a contar para después pedir que se vuelva a votar, “para que no queden dudas”.Y si no se hace lo que él quiere, va la marcha sobre México.A ver si aguantan los magistrados del Trife.A ver si aguanta Felipe Calderón.Ojalá que sí.De por medio está la suerte de la República.
phiriart@cronica.com.mx
Eduardo Valle (Se graduó en la Escuela Nacional de Economía de la UNAM. Fue dirigente del Partido Mexicano de los Trabajadores, diputado federal y asesor del procurador general de la República, Jorge Carpizo. Desde hace algunos años reside en los Estados Unidos).
08 de julio de 2006
Hoy el izquierdista y democrático Andrés Manuel López Obrador comienza, junto a sus izquierdistas y democráticos amigos como Marcelo Ebrard, Manuel Camacho, José Guadarrama y demás exiliados del PRI -ahora dueños de la franquicia PRD-, un juego por demás agitado y riesgoso. Quizás creen en verdad que son los únicos que saben y pueden jugar. Y en todo caso podrán imponer las reglas, como quisieron imponer los resultados de la votación del 2 de julio. Por supuesto, otra vez se equivocan.
Y este es el momento más apropiado para recordar algo, vale para todos los actores en este escenario: cada uno es personalmente responsable de sus propias palabras. Y de sus actos. Este es un amable recordatorio. Y opera tanto para los farsantes y los violentos, como para quienes desean llevar la fiesta en paz. Veamos.
Jaime Martínez Veloz: "Al peligro se le extermina, no se concilia con él. Y esa fue la amenaza del panismo fascista con respecto a los sectores progresistas. En la defensa del voto de la izquierda va también la sobrevivencia ante la guerra de clases desatada por el embrión fascista representado por el candidato de la ultraderecha. ¡Aquí no se raja nadie!".
Luis Javier Garrido: "La guerra sucia es causal suficiente para anular el proceso..."; "una operación monstruosa de fraude....."; "tentativa de golpe de Estado del grupo foxista-salinista...". "2006 no es l988, y hoy amplios sectores no están dispuestos a dejarse pisotear, a que se negocien sus votos y a que se les ordene desmovilizarse". "El régimen debe atenerse a las consecuencias de esta provocación criminal que está haciendo contra el pueblo al violarle sus derechos fundamentales". El "siniestro Calderón" no tiene autoridad moral para gobernar. Es un usurpador. Un fraude sofisticado ha confiscado los derechos del pueblo. Y la frase central, por supuesto, es del candidato vencido en las urnas y en el conteo de actas: "No respetaré estos resultados; se presentaron irregularidades".
Por supuesto, para vencer al usurpador y siniestro Calderón hay que movilizar a las masas y presionar para la anulación de la elección presidencial. No de todo el proceso, pues hay que conservar el triunfo vital de Ebrard, quien, faltaba más, ya busca nombrar a su jefe de policía.
Es, afirman, la guerra de clases, desatada por el panismo fascista contra los sectores progresistas buscando imponer a un siniestro usurpador. Este es el juego de López Obrador y cofradía. Hoy comienza. Y, si esto es cierto y lo comprendemos, entonces muchos deberemos obrar en consecuencia. Y prepararnos para dar adecuada respuesta a este discurso de "enfermos", los ultraizquierdistas del lopezobradorismo, los del PRI reencarnado con colores negro-amarillo. Nadie debería de llamarse a engaño: para los enfermos radicales del bando de López Obrador, encabezados y dirigidos por el de Macuspana, se trata "de la sobrevivencia en esta guerra de clases provocada por el panismo fascista". Para alcanzar el triunfo (López Obrador en Los Pinos, a como dé lugar y no importa el costo), los enojados volcanes deben arrojar su ígnea, izquierdista y democrática ira sobre la nación entera (la figura, no la frase, fue construida por Elena Poniatowska: "seguimos siendo un volcán", en su articulo reciente en La Jornada).
Bien: la jugada de López Obrador y camaradas está perfectamente dibujada. El centro de la movilización será el Distrito Federal y la zona metropolitana. Eso debe ser así por obvias razones estratégicas y de concentración de las masas izquierdistas y democráticas. El otro punto estratégico para la movilización es el corredor Oaxaca-Tabasco. Por lo pronto, las masas están exigiendo al Santo Niño de Macuspana, buen señor del Edén, les guié en el difícil y accidentado camino hacia Los Pinos. Y si es necesario morir por la democracia y el triunfo de Andrés Manuel, moriremos. Eso es declarado a medios internacionales por un diputado llamado Serrano (por supuesto, este es el ex priísta que llama "traidores a la patria" a quienes no aman a AMLO).
Los radicales enfermos del lopezobradorismo están instalados ya, ahora, en el cuarto de guerra. Y esto no es una figura literal. Imponen su voluntad o nos imponen la violencia generalizada. Por la sencilla y elemental razón de que el IFE no aceptó "sus" números. Y se contaba con ese detalle a la hora de comprometerse públicamente para "aceptar los resultados del IFE". Los números del IFE serían los "suyos".
Con toda claridad, los militantes enfermos del partido de la supuesta izquierda están encabezados por López Obrador, Camacho y Ebrard. Cualquier otro supuesto no sólo es equivocado sino ridículo. Y esta afirmación tiene consecuencias políticas y estratégicas mayores. No estamos tratando con un grupito de radicales intoxicados por la palabrería izquierdista y la demagogia de la retórica perredista. Los directores espirituales de esta cruzada para alcanzar la sobrevivencia y los plenos derechos del pueblo son ellos.
Los demás funcionan como acompañantes y piezas secundarias, las cuales podrán ser fácilmente reemplazables. Más si en estos días, en la Hora de los Hornos, muestran escrúpulos legalistas y de prudencia republicana. Pues de esa manera le hacen el juego al fascismo panista. Y por ello son tan culpables como "los otros". Ya Cárdenas Batel y la gobernadora de Zacatecas probaron algunas gotas de la copa que le tienen preparada a los "traidores" y, obvio, a los del fuego amigo.
Comienza el gran juego. Se inicia la movilización en la zona metropolitana del Distrito Federal y en el corredor del sureste. La apuesta de los directores espirituales es que de ahí surja el fuego para incendiar la pradera. La irresponsabilidad política en este cálculo es sorprendente. ¿Los millones de ciudadanos que votaron por Calderón y otros candidatos, nada van a hacer frente a la violenta ofensiva de los directores espirituales del PRD? Y más aún, los millones de ciudadanos que votaron nada más contra López Obrador y su grupo, ¿esos también se van a quedar cruzados de brazos? ¿En el sur, el centro y el norte del país? ¿De veras esperan eso? Vamos.
Mvalle131@aol.com
Cumplirá Ebrard "sólo si López es Presidente"
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Promesas. El candidato firmó compromisos que ahora, dice su vocero, requieren de que López sea presidente para concretarse.
A tres días de que Marcelo Ebrard ganó la elección de jefe de Gobierno, su equipo condicionó el cumplimiento de varias de sus promesas de campaña a que se reconozca el supuesto triunfo del candidato presidencial del PRD, Andrés Manuel López Obrador. El vocero de Ebrard, Juan José García Ochoa, auguró ayer que gran parte de las propuestas impulsadas por el perredista durante su campaña a jefe de Gobierno no se podría cumplir o “tardará más de lo esperado” si el próximo presidente de la República es Felipe Calderón, como apuntan los resultados del PREP del IFE. Esto significa que los 50 compromisos que hizo el mandatario local electo, quien ayer recibió su constancia de mayoría por parte del Instituto Electoral del Distrito Federal, podrían no llegar a concretarse. García Ochoa confesó que cuestiones como la política social, la descentralización educativa, la seguridad pública con doble mando y las obras hidráulicas se podrían ver frenadas si el político tabasqueño no está en la presidencia del país. Estos cuatro puntos fueron algunos de sus principales promesas de campaña basada en una mancuerna con López Obrador como jefe del Ejecutivo federal. La descentralización educativa, por ejemplo, aparece como el segundo de los 50 compromiso que firmó Ebrard y los cuales prometió cumplir al frente del GDF, es decir, a partir del próximo 5 de diciembre, cuando tomará posesión. “Lucharemos por lograr la descentralización educativa y con ello que la conducción de la educación básica pase al control de la ciudad”, indica Ebrard en su página de internet. Pero sin López Obrador como Presidente, aceptó el vocero de Ebrard, este plan podría retrasarse o no llevarse a cabo. “(Los proyectos) podrían tardar más de lo esperado, construirlos con más dificultad. Tenemos contemplado este escenario. Pero como lo ha dicho el propio Marcelo nos conviene que haya un viento a favor y no en contra”, comentó. En ese tenor, adelantó que quizá los proyectos para reparar la red de agua, la sectorización de la red primaria y las plantas de tratamiento para garantizar el abasto de agua en las delegaciones del Oriente también podrían no realizarse. Esto porque, según él, con Calderón como Presidente, está en duda que el gobierno federal le dé recursos públicos al Distrito Federal para la inversión en obras hidráulicas. Respecto a obras públicas como la continuación de los segundos pisos, el vocero afirmó que sí se llevarán a cabo sin importar la opinión del ejecutivo federal, si se trata del candidato del PAN. Siguiendo la estrategia que aplicó López Obrador durante su gestión en la jefatura de Gobierno, García Ochoa hasta consideró que “se tiene la preocupación de ser acosados por el gobierno federal”. Dijo: “las opiniones que tuvo Felipe Calderón durante toda la campaña, acerca de la ciudad de México, son alarmantes y por tanto hay preocupación de ser acosados por el gobierno federal como pasó con la administración de López Obrador”, indicó en entrevista telefónica. Para evitar que este panorama se vuelva realidad, el equipo del jefe de Gobierno electo, junto con el PRD capitalino, continúan concentrados en defender el “triunfo” de López Obrador.




